Realmente curioso e interesante: ¿qué sucede con el ovario tras la menopausia?

Tras la menopausia, los ovarios podrían transformarse en órganos con capacidad inmunitaria.

Datos de estudios en ratones y humanos sugieren que los ovarios desarrollan una nueva función tras finalizar su etapa reproductiva.

La mayoría de los biólogos reproductivos creen que, tras la menopausia, los ovarios de la mujer se vuelven tan inútiles como un apéndice. Sin embargo, nuevos hallazgos, basados ​​en estudios con ratones y humanos, sugieren que, al finalizar el periodo reproductivo de un mamífero, el ovario asume una nueva función.

El equipo de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern publicó este mes en la revista Molecular Human Reproduction que los ovarios de ratones ancianos se infiltran con células inmunitarias y podrían secretar señales inmunitarias al organismo. Las consecuencias de estos cambios no están claras, pero una transformación similar en humanos podría tener implicaciones para la salud tras la menopausia.

Esta investigación cambia la visión de los científicos sobre el ovario post-reproductivo, que antes se consideraba una cáscara vacía e inútil, y lo transforma en algo con una función potencialmente nueva.

Hace cinco años, una iniciativa de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) se centró en estudiar las células que entran en un estado de no división conocido como senescencia. Se sospecha que estas células son responsables de los síntomas del envejecimiento a medida que se acumulan con el tiempo en diversos tejidos. Los investigadores buscaban mapear las células senescentes en ovarios humanos funcionales. Idealmente, querían estudiar este fenómeno a lo largo de la vida reproductiva, pero no es factible obtener ovarios de mujeres jóvenes y sanas. Por lo tanto, el equipo se centró exclusivamente en mujeres posmenopáusicas a quienes a veces se les extirpan los ovarios debido a diversos problemas médicos.

Pero al examinar los ovarios de mujeres de entre 50 y 75 años, el equipo descubrió que las células de este órgano producían diferentes proteínas con la edad. Algo realmente revelador, porque si este órgano no estuviera funcionando, cabría esperar que no hubiera cambios con la edad. Todo se vería igual. Ello hizo ver que hay algo más sucediendo con este órgano.

Para estudiar con mayor profundidad los cambios relacionados con la edad en el ovario, los investigadores recurrieron a ratones de laboratorio. Los ovarios también dejan de funcionar al final de la vida de estos animales, que es de dos años, aunque los ratones no experimentan caídas bruscas de estrógeno ni otras características típicas de la menopausia humana. El grupo extrajo ovarios de ratones jóvenes, de ratones al final de su periodo reproductivo y de ratones post-reproductivos. En cada animal, secuenciaron el ARN de un ovario para medir la expresión génica. En el otro estudio, realizaron un análisis visual microscópico del tejido para identificar diferentes poblaciones celulares y medir el desarrollo de la fibrosis, una acumulación de tejido endurecido que ocurre naturalmente con la edad.

Como era de esperar, los signos de función reproductiva, incluidos los marcadores asociados con la producción de óvulos y esteroides, disminuyeron con la edad en los ratones. Sin embargo, los análisis de los ovarios post-reproductivos también revelaron diversos tipos de células inmunitarias en niveles más altos de lo habitual en ratones jóvenes. Los ovarios de mayor edad también mostraron una mayor actividad de genes que codifican diferentes compuestos proinflamatorios, moléculas inmunitarias que podrían secretarse al torrente sanguíneo y viajar a otras partes del cuerpo.

Aún no está claro si los ovarios de mayor edad realmente llevan a cabo alguna señalización inmunitaria o si simplemente se convierten en un reservorio involuntario de células inmunitarias. El nuevo estudio con ratones es interesante porque proporciona una idea potencial sobre lo que podría estar haciendo el ovario post-reproductivo. El ovario podría convertirse en un sitio donde las células inmunitarias… llegan y se modifican de alguna manera que podría tener efectos sistémicos.

Este hallazgo podría ayudar a explicar por qué las mujeres tienden a tener peor salud que los hombres a medida que envejecen, a pesar de vivir más tiempo. El ovario post-reproductivo podría secretar moléculas que predisponen a las mujeres a la inflamación crónica durante la menopausia. 

La conclusión es clara, creo que cualquier médico ha visto esta situación más de una vez, yo la he visto muchas veces sin encontrar una explicación clara. Parece que ahora la tenemos. ¿Cómo actuar? Esa es la siguiente etapa. 

Jesús Devesa


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