El glaucoma es una patología que afecta a millones de personas en el mundo que, aunque hay tratamientos que retrasan su evolución, acaba produciendo daños en el nervio óptico que llevan a una ceguera ya irreversible. Por eso tiene tanta importancia lo que ahora se acaba de publicar hace dos días en Nature y vamos a describir:
Primer avance mundial: se prueba en una persona una terapia para rejuvenecer células.
Un participante en un ensayo clínico pionero ha recibido un tratamiento de reprogramación celular que busca rejuvenecer las células dañadas del ojo.
Ha llegado el momento de la prueba: la primera persona ha sido tratada en un ensayo de terapia génica muy esperado que pretende inducir a las células envejecidas a adquirir características más jóvenes.
El ensayo clínico está probando una técnica innovadora que consiste en activar tres genes capaces de «reprogramar parcialmente» las células viejas, permitiéndoles comportarse como si fueran jóvenes de nuevo. Algunos científicos sostienen que la reprogramación parcial podría rejuvenecer órganos envejecidos. Sin embargo, este ensayo probará la activación de estos tres genes como un enfoque para el tratamiento de enfermedades, en este caso, una forma de glaucoma, una afección que causa ceguera.
Se espera que las proteínas codificadas por los genes permitan la regeneración de las neuronas del nervio óptico, que conecta el ojo con el cerebro y que se daña en las personas con glaucoma. Estas neuronas normalmente no son capaces de regenerarse. La empresa patrocinadora del ensayo, Life Biosciences, con sede en Boston, anunció hoy que ha tratado a su primer participante.
¿Es el envejecimiento una enfermedad? El debate que podría transformar la medicina.
Hay mucho en juego. El ensayo pondrá a prueba la seguridad del enfoque de reprogramación, una preocupación constante en el campo médico. Estudios en animales realizados en varios laboratorios sugieren que la reprogramación parcial puede realizarse de forma segura, pero existe el temor de que pueda inducir el cáncer en algunas células.
«La reprogramación tiene un gran potencial si se puede utilizar de forma segura en humanos», afirma el cofundador de Optispan, una empresa de medicina preventiva centrada en la longevidad, con sede en Seattle, Washington. «La tecnología aún está en sus primeras etapas y el potencial de efectos secundarios catastróficos es alto».
Por lo tanto, el ojo es probablemente un buen primer lugar para probar la técnica, explica Kaeberlein, ya que las probabilidades de efectos secundarios potencialmente mortales son menores con cambios en el ojo que en otros órganos.
Retroceder en el tiempo
El objetivo de la reprogramación parcial es rejuvenecer las células adultas envejecidas, restaurando las características de las células jóvenes sin que estas pierdan por completo su identidad y función especializadas. Para ello, Life Biosciences optimizó tres de los cuatro genes que, en el laboratorio, pueden manipularse para reprogramar células adultas a un estado similar al de las células madre.
En 2020, el genetista David Sinclair, de la Facultad de Medicina de Harvard en Boston, Massachusetts, informó que la activación de estos tres genes en ratones con nervios ópticos dañados promovió la regeneración neuronal y revirtió la pérdida de visión en ratones ancianos y ratones con glaucoma. Desde entonces, Life Biosciences ha estudiado este enfoque en roedores y monos y no ha observado efectos adversos graves del tratamiento.
Estaba claro que esos hallazgos acabarían por llegar y establecerse en la terapéutica médica, no solo en el ojo; no en balde hace unos meses Putin y el primer mandatario chino afirmaron que esperaban llegar a los 150 años de edad y jóvenes. ¿Lo veremos? Confiemos en que sí si de una vez por todas se dedica más dinero y medios a la investigación, material humano hay, ideas también, lo que falta es el poder desarrollarlas. Esto que acabamos de describir es un paso importantísimo que en un próximo futuro se hará realidad, seguro.
Jesús Devesa
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